DIFUSIÓN EN LA ARGENTINA

Para conocer los orígenes de la raza en nuestro país, es menester remontarse al año 1.856 cuando Don Roberto Gibson escribía desde el condado de Kent a su hermano diciéndole:
Estoy asombrado de la semejanza que encuentro entre estas tierras húmedas y las nuestras del Tuyú”.
“Me han agradado las ovejas del lugar, son animales saludables, de pezuña sana”.

Así fue que el 1º de diciembre del mismo año, llegan al establecimiento “Los Ingleses”, situado en Gral. Lavalle, Provincia de Bs. As.,  el 1 ejemplar macho y 4 hembras, dos años después el 28 de marzo de 1.858 sigue otra remesa de 7 hembras y 5 machos.

Lamentablemente algunos de los ejemplares fueron víctimas de los perros cimarrones y los que sobrevivieron fueron utilizados para cruzamientos con una majada merino.

Por esos años, Don Ricardo B. Newton, el hombre que en 1.844 alambró por primera vez un campo en el país, importó un carnero y varias ovejas a su establecimiento “Santa María”, ubicado en Chascomús, Prov. de Bs. As.

Los Romney se impusieron por su rusticidad, adaptación al medio y productividad por lo que a partir de 1.890 continuaron las introducciones directamente de Kent, en cantidades muy superiores a todas las demás razas.

La primera importación de animales de “pedigree” fue en el año 1.907 efectuada por el Sr. Cipriano I. Newton, nieto de Don Ricardo, que trajo 21 borregas y 1 carnero.
En el mismo vapor lo hicieron 5 ovejas y 3 terneros de pedigree para Don Máximo Quesada.

Los 29 reproductores fueron presentados para su inscripción en el Flock Book de la raza abierto el 23 de marzo de 1.907.

Al sortearse el Nº de los rebaños correspondió el Nº 1 al Sr. Quesada y el Nº 2 al Sr. Newton.

En agosto de ese año Don Cipriano efectuó una segunda importación de 44 ovejas que fueron servidas posteriormente por padres importados.

En el año 1.910 el Sr. Newton al adquirir ovejas de las más acreditadas cabañas de Nueva Zelandia introduce en nuestro medio el tipo Neozelandés.

En 1.922 lo hace el cabañero Heriberto Gibson, el mismo que en 1.928 dice:
“La bondad de la raza Romney Marsh en Nueva Zelandia, no ha sido aquí aún apreciada, pero llegará el día en que tocará desempeñar el mismo rol que en Nueva Zelandia”.
Ciertamente sus palabras profetizaron el vuelco que a partir del año 1.941, muestran los criadores argentinos hacia el tipo Neozelandés.

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